Tradición, producto y atractivo territorial
La organización ha subrayado el éxito de participación que están registrando estas jornadas en su ecuador, poniendo en valor la respuesta del público y el trabajo de los establecimientos participantes. La propuesta vuelve a situar el sabor aragonés en el centro de la experiencia, combinando tradición y vanguardia en elaboraciones pensadas para estas fechas.
Entre las especialidades que pueden encontrarse figuran platos como el potaje de garbanzos con bacalao, espinacas y huevo, diferentes versiones de los tradicionales potajes de vigilia, recetas de bacalao elaboradas con productos de calidad diferenciada y una amplia variedad de torrijas, convertidas una vez más en el postre estrella de la campaña.
Los menús especiales, además, se ofrecen a precio cerrado e incluyen bebida, reforzando el atractivo de una iniciativa que invita tanto a vecinos como a visitantes a disfrutar de una experiencia gastronómica vinculada a la Cuaresma y la Semana Santa.