Cumplir 25 años no es solo una cifra: es la suma de proyectos compartidos, decisiones valientes y empresas que han crecido juntas. La Asociación de Industriales de la Ribera Baja del Ebro, AIRBE, ha celebrado este jueves su tradicional encuentro de fin de año coincidiendo con este aniversario. Una cita muy especial, en la Finca La Dehesa de Fuentes de Ebro, con la que la entidad ha querido reconocer el trabajo conjunto realizado durante más de dos décadas y reafirmar su compromiso con el desarrollo económico y social del territorio.
Han sido 25 años de esfuerzo compartido, colaboración y visión de futuro, en los que Airbe se ha consolidado como una entidad clave en la dinamización empresarial de la comarca. “Este aniversario no es solo una fecha, es también el reflejo de un proyecto colectivo que ha crecido gracias a la implicación de empresas, instituciones y asociaciones que creen en el territorio”, ha destacado en la presentación del evento, Armando Mateos, presidente de AIRBE.
El acto central del aniversario ha sido el panel “Asociaciones en acción: lo que no te contaron del trabajo en red”, moderado por el propio presidente de AIRBE. En él han participado Lidia Ferrer, gerente de la Asociación de empresarios Pirineos - Alto Gállego de Sabiñánigo; Conrado Chavanel, secretario general de la Asociación de empresarios Valle de Cinca - Somontano de Barbastro ; Juan Carlos Escuder, presidente de la Asociación empresarial Gúdar - Javalambre de Mora de Rubielos; David Ortega, presidente de la Asociación de empresarios de las Cinco Villas de Ejea de los Caballeros, y José Luis Calvete, oficial del Servicio Provincial de Extinción de Incendios de la DPZ.
Las conclusiones han corrido a cargo de María Jesús Lorente, presidenta de Cepyme Zaragoza y Aragón, quien ha reivindicado el papel de las pymes como columna vertebral del territorio. En el marco del encuentro, las conclusiones han puesto de manifiesto la coincidencia unánime en torno a tres ejes fundamentales para el desarrollo y la cohesión territorial: la colaboración, las soluciones y las personas. S
Lorente ha subrayado que los grandes retos solo pueden abordarse desde la suma de esfuerzos y la cooperación real entre empresas, asociaciones y agentes sociales, orientando los liderazgos y los órganos de decisión hacia objetivos compartidos. En este sentido, se ha indicido en que la fijación de población y el fortalecimiento del tejido económico son posibles cuando el empresariado actúa de forma coordinada y en una misma dirección. Asimismo, se ha puesto en valor el papel de las asociaciones empresariales como palanca de cambio, capaces de amortiguar impactos y facilitar la implantación de soluciones eficaces. Finalmente, se insistió en la importancia de las personas como elemento clave, reclamando el apoyo público para garantizar la figura de dinamizadores que escuchen, canalicen inquietudes y refuercen la identidad del territorio, una labor silenciosa pero esencial para su supervivencia.
Como ejemplos de esta acción concreta, se citaron iniciativas impulsadas desde CEPYME como el programa +52 para todo Aragón o el trabajo conjunto entre sindicatos y empresas en la mejora de la gestión de la incapacidad temporal.
