La sesión puso también el foco en el papel que desempeñan responsables, directivos y managers en los procesos de cambio.
Su capacidad para comunicar, generar confianza, acompañar a los equipos y facilitar el aprendizaje puede marcar la diferencia entre una transformación que se limita a modificar procesos y otra que logra integrarse realmente en la cultura y el funcionamiento de la organización.
La gestión del cambio se planteó así como una disciplina estrechamente vinculada al liderazgo, el aprendizaje y el desarrollo de las personas, capaz de conectar la transformación empresarial con la evolución individual de quienes forman parte de la organización.